Man bites dog, dog bites chicken, chicken bites dinosaur

Me tiene totalmente flipado esta noticia. El titular reza "US stores lure hard-up shoppers", el autor del artículo explica que la crisis ha alterado los patrones de consumo en la temporada navideña y que las cadenas estadounidenses están recurriendo a gangas de triple salto mortal para atraer a consumidores. Allá donde uno lea la palabra consumidor, entiendase que también se puede usar la palabra persona, solamente que la segunda no es tan guay como la primera y para todo periodista es prioritario ser guay (la palabra guay es también intercambiable por la palabra gilipollas, sin ningún problema, vamos).

El lector avispadó se coscará de que el artículo reporta un guirigay que tuvo lugar en un Wal-Mart a las afueras de Nueva York. Donde una estampida de consumidores resultó en la muerte (!!!) de un empleado de la cadena y en tres heridos con contusiones varias. Acto seguido el perodista, que es muy guay, nos cuenta una retahila de datos sobre la crisis económica y como está afectando al sector de las grandes superficies en un época tan crítica para el consumo como la previa a las navidades. Estadisticas del número medio de bolsas por consumidor y otras perogrulladas de Planeta Marketing.

Ay! si no fuese por la fé ciega que tengo en los rigurosos procesos de selección de los medios. Pensaría que el periodista guay, haya incluido todos estos datos técnicos para plantar su artículo en los monográficos de la Crisis Financiera Global que tienen casi todos los periodicos. Obteniendo así sus quince minutos de fama (o de fame que diríamos en Asturies, que ye lo mesmo).

Ignorando el elefante que hay en la jaula del canario, el intrépido reportero guay, apenas dedica un párrafo a la funesta estampida de shopper-zombies que se cobró una vida. Dicen en el ámbito periodístico que un suceso como "perro muerde a un hombre" no es noticia, pero que "hombre muerde a perro" sí lo es. En este caso, el periodista guay consiguió la proeza de convertir una noticia extraordinaria en algo grotescamente banal, dándole la vuelta al dicho.

La posibilidad de intentar atribuir la autoría del crimen, de investigar sobre la responsabilidad de lo ocurrido o tan siquiera hacer una llamada de teléfono a los gerentes del centro comercial en busca de una declaración, no se le ocurrió a este periodista guay.

Aunque quizás sea verdad que una sola muerte por ataque de shopping no es digna de ser noticia, después de todo, en Iraq mueren personas todos los días y hace tiempo que la palabra Iraq no figura en las portadas de los periodicos (la palabra Iraq no figura en la portada de hoy de El País ni de BBC News). Han de morir más de ochenta para que sea noticia. Porqué ha de ser noticia la muerte de un empleado de Wal-Mart en mitad de una Crisis Financiera Global?

Y bueno, sobre las cuestiones morales que plantea el hecho de que una persona muera arrollada por una estampida de consumidores en busca de una ganga y las implicaciones de que esto suceda. Con esto prefiero ni empezar, ya que es uno de estos temas que me hacen perder fé en la condición humana y me deprimen inmensamente, además de hacerme sentir culpable por haber ido ayer al H&M a comprar una gorra de lana para evitar que se me congelasen las orejas.

Practice self-hate, go shopping today!

Comentarios

Robert dijo…
Bueno, muy bueno el artículo. Vivimos en una sociedad que acepta con toda naturalidad la avaricia, la ambición desmesurada, el egoísmo y el materialismo.

Y es bueno que de vez en cuando alguien nos recuerde que la vida de un ser humano tiene más valor e interés que las rebajas de unos grandes almacenes.
Robert dijo…
Por cierto, que la versión del NY Times es como mucho más humana.

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