Hablemos de ello


Tonse, aceptando a regañadientes - así como quien acepta "pulpo" como "animal de compañía" - el actual e ineficiente sistema de estados y naciones (así está el mundo, Facundo) pues hay que constatar que cada país y cada estado y en ocasiones cada región tiene su propia cultura política.

A qué me refiero? A que la vida política de Francia no se parece excesivamente a la de los Estados Unidos de América, y posiblemente la de Malasia no tenga excesivos parecidos a la de Tanzania.

Personalmente, aunque me irrita un poco reconocerlo, me gusta un poquito la "democracia" (sic) suiza, porque me parece la más participativa de las que conozco. Algún día escribiré un libro en el que describiré cómo me gustaría que fuera el mundo en el que vivimos, y entre otras cosillas escribiré sobre una democracia más participativa. Me parece inaceptable que la única ocasión en la que una persona en nuestra "civilizada" y occidental parte del planeta pueda ser políticamente activa sea cada cuatro años, depositando un papelito en una urna, comprando un lote de productos políticos empaquetado y cerrado herméticamente.

El problema que uno se encuentra una y otra vez es el hastío que muchas personas sienten ante la política. Un ejemplo sangrante es Italia, en el cual el pasotismo de la población tiene tales proporciones que hace que los pocos que se pasan por los colegios electorales voten a cualquier sandez que se les ponga por delante, incluído Il Cavaliere. Por cierto, recomiendo leer la frase que se marca Anna Finocchiaro (interesante apellido) en La Repubblica.

Y otro problema con el que uno también se tropieza con demasiada frecuencia es la visión que muchos tienen de la política: una cosa difícil, complicada, de la cual hay que saber mucho para abrir la boca, y yo, como no quiero hacer el ridículo, pues me callo. Esta actitud, además de cobarde e ignorante, es irresponsable, porque es nuestro derecho y nuestra obligación moral el estar al menos un poco al tanto de lo que ocurre en nuestra sociedad. De lo contrario, permitimos que las personas que se dedican a la política y tienen poder, hagan y deshagan lo que les apetezca, sin que nadie se dé cuenta ni les descubra las vergüenzas.

En los mencionados Estados Unidos de América hay muchas cosas criticables en su política, sobre todo ese bipartidismo que tan pocas opciones da al electorado. O se vota a un partido conservador o se vota a un partido aún más rancio y conservador. Pero al menos hay debates políticos que tienen cierto interés, hay cierto humor en la política, se acuñan muchas expresiones y neologismos que demuestran mucha creatividad, y en algunos diarios de calidad hay abundantes páginas sobre temas políticos.

Ahora sí entiendo lo que en su día no entendía, y me refiero al cabreo que tenía mi profesor de filosofía con las personas que se autodefinían como "apolíticas" (sic). Es una muestra de ignorancia, de pasotismo y lo que es peor, de irresponsabilidad.

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