El error, el error...

Al parecer existe un libro llamado "Museo de errores" de un austriaco llamado Max Sengen en el que se dedica a encontrar errores en la obra de escritores famosos. Hay un listado de varias "incorrecciones" y algunas de las más famosas son estas:

«El duque apareció seguido de su séquito, que iba delante» (Cartas de mi molino, de Alphonse Daudet).
«Con las manos cruzadas sobre la espalda, paseábase Enrique por el jardín, leyendo la novela de su amigo» (El día fatal, de Rosny).
«Con un ojo leía, con el otro escribía» (A orillas del Rin, de Auback).
«—¡Vámonos! —dijo Peter buscando su sombrero para enjugarse las lágrimas» (Lourdes, de Zola).

pero también incluye una bastante curiosa, a saber:

«La tripulación del buque tragado por las olas estaba formada por veinticinco hombres, que dejaron centenares de viudas condenadas a la miseria» (Dramas marítimos, Gaston Leroux).

vale, si bien los números no cuadran (más que literato parece contable este hombre) no debemos olvidar el mito de los marineros, la novia en cada puerto y los mares del Sur (también deberíamos incluir el famoso "Rum, sodomy and the lash" pero esa es otra historia). Vamos, que el espíritu inquisidor de este señor acaba por romper mitos y leyendas de un plumazo corrector y sin complejos. La equivocación es siempre relativa. El error, el error...

Comentarios

Robert dijo…
A mí eso me recuerda a la típica conferencia de ciencia ficción en los Simpson, y ahí salen todos los nerdos comentando los errores de las películas y tal, incluído el Comic Store Guy, que se llama así, creo.

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