Política?
Qué fea suena para muchos la palabra "política".
O bien es una cosa complicada, avanzada, elitista, de la cual yo no sé mucho y no quiero demostrar mi ignorancia, así que me callo y digo que "yo no hablo de política". Lo cual suena como muy políticamente correcto, por absurdo que sea ello.
O quizás es una cosa sucia, llena de mangantes: quien se mete en política es para chupar del bote y ser un corrupto y satisfacer sus ansias de poder. Es casi un sinónimo de corrupción.
Pues no. No hace falta estudiar ciencias políticas ni física cuántica para hablar de política. Son, sencillamente, las reglas del juego. Cualquiera puede (y debe) hablar de política. Por manido que suene esto, es nuestro derecho y nuestra obligación saber lo que está pasando. Es precisamente nuestra ignorancia la que tanto permite a los poderes públicos hacer y deshacer a su gusto.
Así, mientras todo el país está pendiente de lo que pasa en el partido de la Eurocopa frente a Rusia, el parlamento sueco aprueba una controvertida ley que autoriza a los servicios de seguridad nacionales a escuchar y leer todas las comunicaciones que salen y entran por las fronteras. Ya sé lo que estáis pensando: 1984, Panem et circenses, fascismo, etc.
Qué poco cambian ciertas cosas.
O bien es una cosa complicada, avanzada, elitista, de la cual yo no sé mucho y no quiero demostrar mi ignorancia, así que me callo y digo que "yo no hablo de política". Lo cual suena como muy políticamente correcto, por absurdo que sea ello.
O quizás es una cosa sucia, llena de mangantes: quien se mete en política es para chupar del bote y ser un corrupto y satisfacer sus ansias de poder. Es casi un sinónimo de corrupción.
Pues no. No hace falta estudiar ciencias políticas ni física cuántica para hablar de política. Son, sencillamente, las reglas del juego. Cualquiera puede (y debe) hablar de política. Por manido que suene esto, es nuestro derecho y nuestra obligación saber lo que está pasando. Es precisamente nuestra ignorancia la que tanto permite a los poderes públicos hacer y deshacer a su gusto.
Así, mientras todo el país está pendiente de lo que pasa en el partido de la Eurocopa frente a Rusia, el parlamento sueco aprueba una controvertida ley que autoriza a los servicios de seguridad nacionales a escuchar y leer todas las comunicaciones que salen y entran por las fronteras. Ya sé lo que estáis pensando: 1984, Panem et circenses, fascismo, etc.
Qué poco cambian ciertas cosas.
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