Obama y la madre del cordero

Me perdí el discurso de Obama ante el célebre comité estadounidense-israelí (tremendo palabro éste). Y leyendo lo que dices, Iván, ya no sé si me apetece. Porque yo también me he llevado una importante decepción con lo que comentas.

Yo no es que, citando a Iván, durante la mitad de la pre-campaña haya cambiado fervorosamente a Obama. Sí que es cierto que, antes de saber nada de los otros candidatos, mi favorita era Hillary. Pero ésta me ha decepcionado enormemente, por muchos motivos que no vienen al caso, y el tal Obama me daba muy buen rollito. Se supone que para eso hay campañas electorales, para que la gente escuche a los candidatos y elija el que más le convenza (o el que menos asco dé, que suele ser bastante habitual).

Lo que yo he leído de Obama, me daba (y me da) buenas vibraciones. Parece ser que el chaval era muy activo, políticamente, en su juventud, y muy consciente de lo que pasaba por el mundo. Según parece, este hombre era crítico con la política exterior de los Estados Unidos, lo cual no es difícil si uno vive fuera de ese país, pero no lo es tanto si uno vive allá. Y parece ser que criticaba muchas cosas que un tal Ronald Reagan hacía y deshacía por el mundo.

Pero es muy difícil acceder a una candidatura a presidente de ese país sin pasar por el aro en muchas cuestiones. Lo de la influencia de la comunidad judía no es precisamente nuevo. Si hasta le han criticado que no lleve la banderita de las barras y las estrellas en la solapa!

Yo prefiero pensar que ese discurso es una cosa más de cara a la galería que otra cosa. Ya sé lo que me vais a decir, que eso es venderse, pero a ver quién es el guapo que quiere presentar su candidatura diciendo en voz alta lo que Estados Unidos hace y ha hecho en el Medio Oriente.

Me tiraría escribiendo millones de horas, y tampoco es plan. Como diría Ramoncín, "me voy, que tengo una cita".

Comentarios

Fermin dijo…
A ver si no me fallan los números, de haber ganado Hillary (y gobernado, pongamos otros 8 años) serían como 25 años con los mismos apellidos, Bush-Clinton, en el gobierno de EEUU. Como dirían los nunca bien ponderados Dead Kennedys, Bedtime for democracy

Yo personalmente votaría a Brios

Viva Favosa Beba Fanta Beba Favosa
Robert dijo…
El problema es que Hillary seguiría la penosa política de su marido, que aunque muchos lo ven como años dorados (sobre todo comparándolo con Georgie) son en realidad años negros. Llenos de atropellos y avasallamientos, eso sí, sin la torpeza de GW Bush o la arrogancia de Reagan.
Robert dijo…
Bueno, pues leyendo lo que dice el NY Times al respecto, ya va viendo uno por dónde van los tiros.

Para ganar votos, el amigo Obama parece dispuesto a convertirse al judaísmo, al islam, al budismo y a todo aquello que se le aproxime en cualquier aeropuerto.

Qué asco.
JohnnyJoe dijo…
Me recuerda este tema a la película en la cual Robert Redford tras ganar una ardua contienda electoral,y en plena celebración, dice: "y ahora qué?".
Es lo que son la mayoría de los políticos, especialistas en ganar elecciones, en camelar al personal y en vestirse del modo que haga falta con tal de arrebatar algún voto al contrincante.
Y Obama no iba a ser menos.Al menos (valga la redundancia) el pavo si gana será un ejemplo en el que el color de su piel no ha sido un obstáculo insalvable para ser presidente.
Creeis que sería posible en España?
Yo creo que no.Y menos ahora que el racismo está empezando a brotar por todas las esquinas.

Entradas más populares de este blog

Fútbol y política (II)

Man bites dog, dog bites chicken, chicken bites dinosaur