Al aire libre


Llega el verano al hemisferio norte, y con él los festivales y conciertos de todos tipos y tamaños. Es curioso esto de los festivales. Cuando yo era pequeñito o jovenzuelo cuasi-imberbe, no había festivales. Uno veía vídeos de Woodstock o Monterey y sentía cierta envidia por el ambientazo hippy y la buena música, pero no había ni Festival de Benicassim ni Rock in Rio ni Espárrago Rock. Bueno, sí habían, qué hostias, también estaba el eterno Glastonbury, pero nos quedaba todo muy lejos y éramos muy pobres.

He estado en Roskilde un par de veces, pero es muy caro y muy enorme y muy agotador. Algún día escribiré una crónica, que será parecida a una de Moa Eriksson en Nöjesguiden, cuando se fue a Hultsfred y, como todo el mundo, acabó en una tienda de no sé sabe quién enrollada con un tipo de cuyo nombre no podría acordarse ni aunque lo intentara.

Un festival enorme, como los arriba mencionados, es un enorme esfuerzo físico y mental. Me gusta dormir en tiendas, pero puede resultar agotador. Sobre todo si el sol convierte la tienda en una sauna, o si uno se despierta bajo la lluvia y entre el lodo.

A mí me molan los festivales pequeñitos, baratitos, de como mucho tres días, con buen rollito y sin aglomeraciones excesivas. Conocer peña variopinta y no tener que hacer cola ente el fango para meterse en baños de plástico rebosantes de excrementos y objetos diversos. Por eso creo que este año, si no hay Uråsa, me iré a la Tipifesten, cerca de Båstad.

El lunes actúa Cat Power en el Folkets Park. Esto es un pueblo pero a veces viene gente conocida. Me recuerda cuando me visitó mi amigo milanés Michele, en Gijón, justo cuando actuaba Bowie, y nos fuimos a verlo. Michele flipaba con que Bowie actuara en Gijón, un pueblecito, y decía "creo que el autobús de la gira de Bowie se perdió, se encontraron con Gijón y decidió actuar aquí".

Tampoco es que Cat Power sea Bowie, pero bueno. Malmö tampoco es Gijón, aunque tengan muchas cosas en común. Eso sí, el Sporting está muy por encima del Malmö FF... pero ya me estoy desviando demasiado del tema.

Otro día, más sobre conciertos y alguna crítica discográfica.

Comentarios

Fermin dijo…
A mi me gusta mucho Cat Power, You are free sigue siendo una de mis canciones favoritas de siempre...
Luis XIV dijo…
Oiga, en la afoto que acompaña este post se ve a dos zagalas jugando a la gallinita ciega. Que hermosa inocencia. Y tiene pinta de que la una está a puntito de darle un palo a la otra que le va a dejar un dolor de tetas considerable. En el momento de la instantanea se reían, porque la vida cuando eres joven y no tienes dolor de tetas, es divertida. Pero me gustaría ver la foto de después del zurriagazo.
Robert dijo…
La gallinita ciega... sí, me suena ese juego. Creo que de pequeños lo jugábamos. No recuerdo muy bien cómo se juega.

Consiste en vendarse los ojos y darse de hostias con bates de béisbol?

O consiste quizás en vendarse los ojos y revolcarse por el fango en algún festival nórdico?

O a lo mejor consiste en desnudarse y buscar enfermedades por todo el cuerpo... no, eso era jugar al Monopoly, no?

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