Antes y después

Tal y como nos enseñaba el entrañable Coco de Barrio Sésamo, siempre hay un antes y un después de algo.
Sea de lo que sea, pero bueno, esto es como todo.
El martes 15 supuso un antes y un después en lo que a conciertos se refiere.
Concretamente a los conciertos a los que había tenido la oportunidad de asistir yo personalmente, no hablo de Woodstock, ni de Monterrey, ni de los Stones en Altamont, ni de los Ramones en Melgar de Fernamental.
Para cualquier aficionado a la música rock, o incluso para los no aficionados, debería ser obligatorio asisitir al menos una vez a un concierto de Bruce Springsteen.
No tengo ni un disco suyo, bueno no lo tenía hasta el martes.
El video de Born in the USA siempre me dió una grima del copón (y me la sigue dando).Esa pinta de sudoroso, con el pañuelo en la cabeza y aporreando la Telecaster....
No me sé las letras de las canciones, ni siquiera conocía el 60% de ellas, pero...
fue pasarme 3 horas y cuarto sin parar de flipar con lo que estaba viendo.
Cómo un tío de 59 años es capaz de darlo todo en un escenario durante esas 3 horas y cuarto.
Cómo en un concierto ante 40.000 personas, el tío acepta sugerencias del público a la hora de tocar los temas.
Cómo se puede tener a 40.000 personas entregadas sin necesidad de fuegos artificiales, alfombras voladoras, videos musicales y demás artificios.
En ese momento entendí a los que se van a ver los 4 conciertos del tío en España en menos de una semana.
Un tío auténtico, honesto, currante y cercano, nada que ver con las estrellitas que se pasean por los escenarios perdonando la vida a sus fans y sin ni siquiera despedirse cuando terminan.
Hacerlo si es que no lo habeis hecho ya.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Fútbol y política (II)

Obama y la madre del cordero

Man bites dog, dog bites chicken, chicken bites dinosaur